Chilorio Chata

Sazón que nace en el corazón de Sinaloa

En el norte de México, entre cazuelas de barro, fogones encendidos y el aroma del chile tostado, nació una receta que hoy es sinónimo de orgullo y tradición: el Chilorio Chata de cerdo. Su historia se remonta a siglos atrás, cuando las familias sinaloenses buscaban conservar la carne por más tiempo y descubrieron una técnica que transformó su sabor para siempre: cocinarla lentamente en manteca, con una mezcla perfecta de chiles, ajo y especias.

Herencia de Sinaloa

Originalmente, el chilorio se preparaba en los pueblos serranos de El Fuerte y Mocorito, donde las familias cocinaban la carne desmenuzada en una salsa de chile pasilla o guajillo, ajo, comino y orégano, todo frito en manteca. Con el paso del tiempo, esa receta artesanal se convirtió en orgullo de la región. Cada preparación guarda la herencia de las abuelas sinaloenses y el espíritu festivo del norte.

Gran sabor tradicional

Hoy mantenemos viva la tradición utilizando la receta original de doña Chata, nuestra fundadora, llevando a cada mesa un inconfundible sabor casero, símbolo de nuestra historia y el compromiso de compartir con todos la riqueza de la gastronomía mexicana.

En cada porción se siente el calor de los fogones, la paciencia de las abuelas y el espíritu festivo que caracteriza a Sinaloa, ya que continuamos elaborando nuestro producto con procesos semiartesanales que honran los métodos tradicionales.

Chilorio de Pollo

Chilorio de Pollo

Chilorio de Pavo

Chilorio de Pavo

Chilorio de soya

Chilorio de Soya

chilorio de cerdo

Chilorio de Cerdo

En la actualidad, el chilorio es apreciado en todo México por su sabor intenso y versatilidad: se disfruta en tacos, burritos, enchiladas y una infinidad de platillos originales, manteniendo viva la tradición culinaria de Sinaloa. En Chata, lo hemos adaptado al ritmo moderno, listo para disfrutarse en minutos sin perder su sabor auténtico y sin agregar ningún tipo de aditivo o conservador artificial. Hemos también llevado su sazón a otras versiones para adaptarse a diferentes gustos y necesidades de los consumidores, sin perder la esencia y respetando las recetas auténticas

Por esto y más, el chilorio Chata de cerdo es y siempre será,
la estrella de La Gran Cocina Mexicana.